Sunday, 15 December 2019

El infierno tan temido!

Siempre se supo que Macri gobernaba para los ricos y que su modelo económico desembocaría en una gran crisis. La primera afirmación quedó corroborada por la redistribución regresiva del ingreso perpetrada en los últimos dos años. La segunda comenzó a verificarse con la corrida cambiaria de la última semana. Está temblando un modelo neoliberal asentado en enormes desequilibrios externos y fiscales solventados en el endeudamiento externo. Todos imaginaban que la financiación iba a durar hasta el 2019, pero el fin de la película se adelantó en forma imprevista. Wall Street anunció en marzo que no aceptaría más bonos. El gobierno maquilló esa negativa con un engañoso anuncio de mayor financiación local, pero los capitales golondrinas captaron de inmediato el significado de la sequía. Emitieron la orden de retirada y comenzó la incontenible trepada del dólar. La financiación se ha cortado por la desconfianza de los acreedores. Intuyen la futura insolvencia del deudor argentino. Por eso las calificadoras bajaron el pulgar, el riesgo país aumenta y la prensa especializada describe escenarios dramáticos.

Argentina Estamos en el peor escenario económico desde la asunción de Macri y cerca del infierno tan temido, que nos retrotrae a tantos malos momentos que creíamos superados en el país. ¿Cómo llegamos a esto? Es la pregunta que muchos deberían hacerse ante este difí- cil cuadro de situación, y en tal sentido cada uno de nosotros tendrá su propia respuesta

Los apologistas del Cambio, en una explicación facilista e hipócrita dirán; que este crítico momento es producto de la pesada herencia y de que los anteriores funcionarios se afanaron todo.

En sentido contrario quienes venimos analizando nuestra propia historia y los distintos procesos que se dieron a lo largo de la misma, no teníamos dudas que estábamos caminando hacia la crónica de una muerte anunciada, ya que las gestiones civiles o militares con concepciones neoliberales siempre han tenido el mismo y triste final, el descalabro de la economía, el empobrecimiento y la pérdida de calidad de vida de las mayorías nacionales.

Partiendo de esa premisa, que no significa ni mucho menos, desconocer las falencias, errores y corruptelas de los gobiernos populares, no podemos dejar de señalar algunos ejes centrales de la actual gestión que nos llevaron a este desfiladero peligroso y que en muchos momentos nos hizo sentir que los que alertábamos sobre lo que pasaría sufríamos el síndrome de Casandra, cuando no éramos acusados de impulsar campañas del miedo frente a lo que se avecinaba.

Apenas iniciado el mandato del presidente Macri, y con sus primeras medidas tuvimos un indicio del resultado de las mismas, ocultado bajo los cantos de sirenas de muchos comunicadores y medios pauta dependientes, que cantaban loas a políticas que objetivamente apuntaban al recorte de derechos y beneficios de los sectores históricamente postergados de la población.

Desde mi punto de vista, Macri nunca se sintió o se asumió como presidente de todos los argentinos, sino de las corporaciones, amigos y grupos económicos que lo habían apalancado para su arribo a la casa Rosada y en tal sentido armó una estrategia destinada a favorecer a los mismos y ello queda palmariamente demostrado con algunas de las resoluciones tomadas ad inicio, que a la par de enriquecer a los que más tienen, contribuyeron al desfinanciamiento del Estado. Valga para ejemplificar lo dicho, aunque no son las únicas, la eliminación de las retenciones a los agro negocios y a las mineras o la reducción de ellas a la soja.

Cómo si ello no bastara para graficar el nivel de irresponsabilidad temeraria, se desplegó una parafernalia cínica e hipócrita, a través de todas las mentiras de campaña o promesas incumplidas a sabiendas, las que se profundizan día a día con la aparición de los funcionarios en cada medio de prensa, que se constituyen en una afrente a la inteligencia de muchos.

En ese accionar el gobierno no estuvo solo, sino que contó con la complicidad de una poderosa alianza pocas veces vista en el país, encarnada por partidos como la U.C.R. tradicionalmente en las antípodas de las posiciones políticas del Pro, sectores del peronismo gremial o político que liberaron su odio embozado contra Cristina y que por ello o conveniencia personal convalidaron el latrocinio, el partido judicial enrolado en un nuevo operativo Cóndor del Cono Sur para debilitar los procesos populares en la región y la actividad pérfida de los grandes medios de comunicación con su blindaje procaz. Sumemos a ello la candidez, la ignorancia, odios y pasiones malsanas de muchos de nuestros compatriotas y tendremos un terreno fecundo para el florecimiento de la anti política y la pos verdad, todo lo cual convalidó los avances o mejor dicho los retrocesos en el proceso democrático e institucional.

La liberación del mercado cambiario y de las importaciones sin control, la estigmatización de los críticos y persecución de opositores, la pauperización de las jubilaciones y pensiones, el blanqueo injusto e ilegítimo de capitales, los despidos arbitrarios y la precarización laboral con la consiguiente rebaja salarial, vienen a completar el cuadro de situación con el que los argentinos deberemos lidiar y padecer en los próximos años, aunque este gobierno se eyecte en este momento.

Esta gestión está dejando la peor herencia, un endeudamiento feroz, la destrucción del aparato productivo nacional y una concentración económica en pocas manos como nunca antes se había visto.

Como si todo fuera poco, en el barrio la muchachada diría: “y para colmo parió la abuela”, equivalente a la Ley de Murphy: de si algo puede salir mal, saldrá mal. Y si además puede empeorar, lo hará. Y reaparecieron el FMI exigiendo más ajustes y recortes y Domingo Cavallo dando consejos, todo lo cual genera un cóctel peligroso de consecuencias imprevisibles e impredecibles, que sin lugar a dudas nos introduce en la pregunta del millón del epígrafe del presente ¿Y DESPUÉS?, con toda la carga de angustias, temores e inseguridades que la misma trae aparejada y que hay que ser muy valiente para responderla con sinceridad. El gobierno está actuando con premeditación y alevosía contra los argentinos y la respuesta popular debe ser en defensa propia.

Suspender elecciones en Venezuela

Juan Carlos La Torre, presidente de la organización, advirtió que a partir del 20 de mayo la crisis de Venezuela se agravará si no se suspende el "simulacro" electoral La Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), la internacional política más grande del continente conformada por más de 34 partidos políticos de 21 países americanos, emplazó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a suspender la jornada de elecciones del 20 de mayo.

Juan Carlos La Torre, presidente de la organización, advirtió que a partir del 20 de mayo la crisis de Venezuela se agravará si no se suspende el “simulacro” electoral. “Insistir en esta suerte de pantomima electoral, donde se adelantan elecciones rompiendo de forma desleal el esfuerzo de diálogo de República Dominicana, en donde Chile fue un observador y promotor, se inhabilitan candidatos y se proscriben o intervienen partidos políticos, tal cual lo han hecho con nuestros hermanos del partido Demócrata Cristiano COPEI, nos llena de dolor, prácticamente lo han secuestrado para utilizarlo en contra de su militancia en ese circo electoral”, afirmó Latorre.

Recalcó que entre otras acciones la ODCA está respaldando el recurso interpuesto ante la CIDH, hasta lograr  que los símbolos de COPEI les sean devuelto a su militancia y auténticos representantes; “lo que le han hecho a  COPEI y a su presidente Roberto Enríquez, es una  atrocidad, quien lleva más de  un año asilado en la embajada de Chile en Caracas, por una persecución implacable y  abusiva”.

El presidente de ODCA finalizó  exhortando al mandatario  nacional a que recapacite acerca de la jornada del -próximo domingo. “Si Maduro actuara con responsabilidad y sensibilidad suspendería el evento del 20 de mayo. Nos preocupa mucho  Venezuela, es un país con el que nos unen entrañables afectos, verla sometida a las arbitrariedades de un régimen que no respeta las normas, el estado de derecho, y la soberanía del pueblo es algo inaceptable. La comunidad internacional está obligada  a actuar con mucha firmeza, no puede permitirse que hayan regímenes que se protejan en la soberanía para aplastar los derechos humanos de sus pueblos”.

Estúpida Democracia

Estúpida, sí. Porque eso de democracia boba no alcanza para explicar cómo un país que sufrió a Sendero y el MRTA ha permitido que se reescriba la historia, convirtiendo a terroristas en luchadores sociales.

PERÚ
Desde hace algún tiempo se busca humanizar al terrorista. Contando desde la perspectiva personal los ideales que los llevaron a la lucha armada. Vidas plagadas de injusticias y frustraciones. Sueños de un mejor país. Dejan de lado las masacres, los asesinatos de padres frente a hijos, las torturas a mujeres embarazadas a las que se les arrancaba a los no nacidos. De María Elena Moyano o Pedro Huilca, nada.

Desde la captura de Abimael, poco ha hecho el Estado para estudiar el impacto del terror. Por ello, los jóvenes nada conocen de Sendero y el MRTA. Y lo que saben está tergiversado por una ideologizada CVR (Comisión de la Verdad y Reconciliación) que puso en igualdad de condiciones al terrorismo y a las FF.AA. Y hoy con la excusa de la democracia somos incapaces de enfrentarlos.

Más aún, hemos llevado al poder a aquellos que los defienden. La congresista María Elena Foronda contrató como personal de confianza a Nancy Madrid, miembro del MRTA, condenada a 18 años de prisión por terrorismo. Según la Dircote, Madrid era la encargada de la administración de las ‘cárceles del pueblo’. Para quien no lo sabe, parte de la estrategia de captación de fondos y generación de terror consistía en secuestrar a empresarios y autoridades a los que recluían en cajas de concreto bajo tierra en sótanos durante meses mientras negociaban el rescate. Para Foronda, la contratación de Madrid es un acto de humanidad: “Ella tiene derecho a reinsertarse en sociedad”.

Mientras que Rogelio Tucto considera que se debería indultar a Abimael para lograr la tan ansiada ‘reconciliación nacional’. Justiniano Apaza cree que los terroristas que cumplieron condena tienen derecho a participar en política. Como Martha Huatay, dirigente de Socorro Popular, responsable de planear y
ejecutar los atentados en Lima, como el de Tarata.

Rocio Silva, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de DD.HH., se da el lujo de escribir un artículo en La República en el que defiende a Madrid: “A
Nancy Madrid no se le atribuye ningún acto que atente contra la vida, el cuerpo y la salud, ni tampoco contra la libertad”. Y acusa a todos aquellos que se resisten a olvidar de terruquismo histérico. Debo reconocer la gran habilidad de la izquierda para acomodarse y reescribir la historia. Y es que tienen una ventaja, ellos viven de la política y sus mentiras.

Aunque Usted No Lo Crea